Hombre de arena

 

Juan Cohen creyó que el mercado seguiría subiendo; esto lo llevó a comprar acciones a precios elevados, pero cuando la burbuja financiera se pinchó, perdió una gran cantidad de dinero. 

Al borde de un trastorno nervioso, su psiquiatra le sugirió unas vacaciones en la costa, y le recomendó ir solo. Siguiendo las instrucciones del médico alquiló una habitación con vistas al mar, en el duodécimo piso de un hotel cinco estrellas, en el turístico pueblo costero de Manai. 

Cohen salió a caminar por la costanera, hasta las rocas, en el lado sur de la playa. A la mitad de la ruta el paseo le resultó tedioso y decidió regresar al hotel.  Antes de entrar limpió la arena de sus pies, y fue al bar. Ordenó un vodka— naranja.  

Ya llevaba dos semanas   en vacaciones, y no lograba motivarse para regresar a sus negocios.  Los dos primeros días los pasó durmiendo, ayudado por las pastillas recetadas para aquietarle la ansiedad.  Poco a poco, en  la holganza de sus días, cayó en cuenta que a sus sesenta años no quería rehacerse como empresario.

Terminó el trago y subió a su pieza, se tendió en la cama. Mirando el cielo raso se quedó dormido.  Cuando despertó recordó que no había llamado a su esposa para actualizarla sobre su estado.  Mientras el teléfono llamaba se preguntó asqueado: ¿Hasta cuándo le seguiré ocultando mi sentir? Decididamente no quería seguir funcionando como hasta ahora, y aunque sabía que ella dependía de él para tenerlo todo, estaba decidido a cambiar su estilo de vida. Al escucharla contestar la llamada, colgó.  Me estoy desmoronando.

Había oscurecido, se levantó y salió al balcón. El perfume del mar estaba en el aire. 

Un empujón bastaría.

Se acordó del día que trepó a un ciprés; tenía nueve años.  Cerca de la copa del árbol, entre las ramas, encontró un pichón en su nido. Lo tomó con cuidado, y en una acción disparatada lo lanzó al aire; el pajarito lo intentó, pero era demasiado joven para saber volar.   Tal como el pájaro incapaz de volar fuera del nido, él podría caer  desde el duodécimo piso.

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